El efecto secundario más frecuente es la alopecia o caída del cabello. Después de la quimioterapia suele ser reversible, si bien puede cambiar alguna característica del cabello al recuperarlo ( efecto fortalecedor, rizado, etc). En el caso de la Radioterapia, las posibilidades de recuperación dependerán de la dosis y la zona tratada.



En este apartado conviene destacar que aunque muchos de los efectos secundarios cutáneos de los tratamientos oncológicos son inevitables, sí resulta de gran importancia su detección, prevención y tratamiento precoz para lo cual es aconsejable visitar a su dermatólogo cuando los síntomas son incipientes, lo que evitará disminuciones o suspensiones del tratamiento y el empeoramiento de los síntomas, mejorando la calidad de vida del paciente.